relajar la mente

Cómo relajar la mente y no pensar en nada

Cómo relajar la mente y no pensar en nada

¿Les ha pasado en algún momento que quieren desconectarse, relajar la mente y no pensar en nada? Sin duda eso nos sucede a todos y surge por lo general cuando pasamos por situaciones que, aunque no necesariamente tienen que ser negativas, demandan tiempo, obligación y compromiso excesivo, quizás hasta angustia y estrés.

Sentir estos estados de forma prolongada puede generar en nuestro ser la necesidad de hacer una pausa y tomarse un receso, desconectarse de todo, ya sea en otro lugar, en otro ambiente y con otras personas. Esto con el fin de distraerse haciendo otras actividades agradables, que relajen, te generen placer y te produzcan la paz que tanto necesitas.

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¿Cómo relajar la mente y no pensar en nada?

relajar la mente

Para no pensar en nada, el ser humano necesita estar completamente relajado, pero eso no es tan fácil como parece ser.  

Muchas veces las personas para no pensar en nada, buscan un lugar solitario, tranquilo, donde nadie los moleste, se colocan en una posición corporal relajante, pudiendo ser sentado o acostado, intentan dejar su mente en blanco pero de repente recuerdan que deben pagar el servicio de luz, que les faltó adjuntar un informe al correo enviado, entre otras cosas.

Esas situaciones agobiantes pueden suceder, pero no hay de qué preocuparse. El dominio de la mente es muy complejo, esto porque nuestro cerebro al igual que los otros órganos del cuerpo, necesitan estar en funcionamiento las 24 horas del día. 

De hecho, la razón por la que soñamos cuando estamos dormidos es para mantener nuestro cerebro en funcionamiento, y es que hay quienes dicen que si no soñáramos, moriríamos, pues la mente le ocurriría lo mismo que al corazón en caso de dejar de trabajar.

Es conocido que bajar la intensidad de todo lo que pensamos y poder aliviar cargas mentales lleva tiempo y dedicación, pero si no trabajamos los excesos en poco tiempo comienzan a surgir efectos en la salud mental.

Una de las formas más sencillas para relajar la mente puede ser en algunos casos  compartir y conectarte con las personas que más amas, realizar actividades placenteras y permitir el descanso de la mente. Para relajar la mente y no pensar en nada, existen maneras que pudieras poner en práctica que ayudan a mantener la mente en un estado de relajación total. 

Empecemos a jugar un poco: como la mente necesita siempre estar pensando en algo, procuremos que “ese algo” que vamos a pensar sea lo más relajante posible, como por ejemplo:

Pensar en situaciones que nos hayan hecho feliz o te hagan feliz

Rememora los momentos más bonitos y placenteros vividos, que te brindaron alegría y disfrute, pensando en lugares o destinos turísticos que hayas visitado o que simplemente te llamen la atención, conectarse con la naturaleza, remontar a lugares montañosos, paradisíacos, playas, sentir que estás allí presente, recuerda que la mente es muy poderosa. 

Un ejercicio sencillo es imaginar que estás en una roca frente al mar sintiendo el sonido del oleaje, el sonido de los pájaros, la llovizna y brisa húmeda del mar.

Enfócate en la respiración

Estar atento de cómo estas respirando es fundamental, haz respiraciones lentas y profundas que te permitan volver a tu centro, o realizar otros ejercicios de respiración, ya que la respiración influye en tu flujo sanguíneo y ritmo cardíaco.

Darse un baño de agua tibia

Aunque sea algo tan simple y básico, ayuda mucho. Si quieres relajar tu mente no hay nada que un baño de agua tibia no pueda solucionar.

Escucha música

Escuchar música relajante y calmada, preferiblemente instrumental, sin palabras en lo absoluto.

Practicar meditación consciente

Practicar la meditación consciente es efectivo. Esto quiere decir que debes enfocarte en situaciones que están sucediendo en el tiempo presente, en este instante, darte cuenta de lo que sucede sin intentar cambiarlo.

Hacer ejercicio

Hacer ejercicio o practicar una disciplina es efectivo para relajar la mente, distraerse y dejar atrás cualquier pensamiento que nos aturda, puedes drenar todo lo que tienes por dentro.

Escribe en un diario

Algo tan simple como escribir, nos puede ayudar mucho. Escribe sobre tus sentimientos, pudiendo incluso llevar un diario.

Pintar

Si es de tu agrado pintar, esta actividad puede ayudarte a expresarte y exteriorizar tus sentimientos a través de la pintura.

Tomar infusiones de té

Tomar infusiones de té que no contengan cafeína ni alcohol, te ayudará a liberar la tensión, te tranquilizarán y fomentarán la relajación.

Comparte con animales

Los estudios demuestran que interactuar con animales como los perros, gatos y caballos, permite relajarnos, ya que con sólo acariciarlos bajamos la presión sanguínea.

Armoniza los espacios

Armonizar los espacios de tu hogar, con aromas y velas que te brinden sensación de calidez y agrado.

Desconectarse de las noticias

Es importante de vez en cuando desconectase de tantas noticias y medios sociales para evitar la angustia y la perturbación, que no contribuyen para nada en la relajación de la mente y a no pensar tanto.

Bríndate un momento para ti, a solas

Regálate momentos para estar solo, a veces necesitamos de la mejor compañía: la nuestra. De esta manera nos despejamos de cualquier opinión y crítica, haciendo que nuestra mente se disipe y se relaje.

Evita situaciones estresantes

Es importante que evites las situaciones que te estresen, que te generen incomodidad. Se recomienda tomar el sol, caminar descalzo en tu hogar o en la orilla de la playa, acostarse en el piso o sobre la grama, cerrar los ojos, respirar.

Si estas en un espacio natural siente el olor del mar, de la clorofila de las plantas, respira aire puro, mantente en contacto con la naturaleza ¿acaso hay algo más relajante que eso?

Como pueden observar, existen muchas formas de relajarse y lograr la paz mental, algunas técnicas están diseñadas para relajar la mente y otras el cuerpo, pero como la mente y el cuerpo están conectados, hay técnicas de relajación que ejercen el efecto sobre ambas.

Relajarse significa relajar la mente o el cuerpo, o a ambos incluso. Relajarse te hace estar más fresco, calmado, respirar mejor y no acelerado, a su vez el cuerpo también reacciona y se van relajando los músculos, sintiéndolos más flexibles y menos tensos.

La meditación, una terapia efectiva para relajar la mente

La meditación es una actividad que constituye también un factor importante para relajar la mente. Esta práctica milenaria bien practicada puede lograr grandes cambios positivos en el estado emocional de los individuos, haciéndolos mejores personas y más sanas mentalmente, logrando el domino de sus emociones para lograr una relajación total. 

A través de la meditación podemos mejorar la forma de gestionar nuestras emociones, desconectándonos a través de actividades y técnicas certeras de relajación.

Los seres humanos con el simple hecho de pensar nos convierten en seres evolutivos delante del resto de los otros seres vivos, somos seres pensantes natos que imaginamos o recordamos situaciones pasadas y planteamos metas futuras. 

El recordar, recordar y recordar lo que ya hemos vivido, o pensar tanto en lo que pueda pasar en el futuro, no permite que vivamos un presente calmado, ya que el ponerse a pensar de forma excesiva en lo que podría pasar, nos envuelve en un torbellino, haciéndonos sentir presos de nuestros propios pensamientos. 

Cuando comenzamos a centrarnos en un hecho real o imaginario y no se logra controlar los pensamientos, estos pueden convertirse en obsesivos y dañinos, ocupando gran parte de nuestra mente. Esto tiene como resultado que sintamos sensación de malestar, haciendo que dichos pensamientos se queden estancados en un foco de preocupación excesiva, la cual poco a poco se va convirtiendo en obsesión. 

Muchas veces las personas intentan evitar éstos pensamientos que se han ido adentrando en lo más recóndito de la mente pero no logran evadirlos, sino más bien se acentúan cada día más. De esta manera la persona queda sumergida en un mar de pensamientos desquiciantes donde nuestra mente, nuestra más alta capacidad, se convierte en una trampa repleta de pensamientos obsesivos y perturbadores, llegando incluso en ocasiones a ser paralizantes; y es allí donde realmente comienza el problema. 

Cuando se llega a este punto o a ese momento de nuestra vida, nos preguntamos cómo hacer para no pensar tanto, no pensar en nada ¿acaso es posible liberarse de todos esos pensamientos?

La solución para mermar y hasta desaparecer estos males mentales es no prestar tanta atención y encasillarse en este tipo de pensamientos preocupantes, es la única forma que pierdan fuerza, ya que la mente humana no es un televisor que se prende y apaga cada vez que quiere.

Te mostraremos algunos consejos para dejar de pensar tanto:

  • No evadir el pensamiento intrusivo: es decir no intentar dejar de pensar de forma consciente en ese pensamiento de forma evasiva, esto lo que logrará hacerlo más presente y se convierta en un pensamiento repetitivo, lo mejor es tratar de ignorarlo.
  • A los pensamientos intrusivos no debe dársele espacio, ni más fuerza, esto solo hace crear escenarios mentales de lo peor que pudiera pasar, como por ejemplo haciéndonos pensar que la situación política actual puede desencadenarse una guerra civil.
  • Es importante vivir el hoy, el ahora, el presente, es una forma eficaz de cortar los pensamientos destructivos y dejar de tener pensamientos obsesivos, debemos estar pendientes y prestar más atención a lo que realizamos en todo momento para no aflorar pensar tanto.
  • No es una forma consciente y sana de pensar en dos cosas a la vez, te dispersa, te mantiene en el aire, estático, debemos vivir el ahora, quitarle peso a lo que ha pasado y a lo que podría pasar.
  • Mantener la calma, no permitir la impresión emocional y reaccionar de forma serena. No podemos convertimos jamás en esclavos de nuestros propios pensamientos, ni mucho menos victimizarnos, convertirnos en sumisos permitiendo que nos dominen, mucho menos mostrarnos débiles.
  • Como lo comentamos anteriormente la música tiene en efecto positivo para relajarnos, especialmente para no pensar en nada. Se recomienda escuchar música del género New Age, ya que nos sumerge en una atmosfera de completa relajación debido al gran número de instrumentos que imitan los sonidos de la naturaleza.
  • Es importante salir de la monotonía, romper patrones de rutina, hacer pequeños cambios en nuestro día a día, someterse a estímulos nuevos, visitar nuevos lugares y viejas amistades. Debemos tomar en cuenta que los cambios de hábito que realice la persona debe hacerlo paulatinamente no de forma radical, no es conveniente introducir hábitos nuevos al mismo tiempo. Haciéndolo paso a paso puede ser liberador, ya que lo nuevo tiende a tener mayor protagonismo en la mente sobre lo viejo donde están mayormente los pensamientos obsesivos que hacen que pensemos demasiado y así poder desligarnos y centrarnos en las nuevas experiencias.
  • Proponerse metas nuevas para centrar la atención a esto y no a pensamientos invasivos. La meta debe ser realista pero que suponga un reto con la intención de no generar frustraciones futuras.
  • Un buen aliado para la salud mental es realizar ejercicio, así que esto no puede faltar en el momento en el cual deseamos no pensar tanto, dejar de tener pensamientos intrusivos. Hacer ejercicios libera endorfinas y luego de finalizada la jornada de ejercicios las conexiones nerviosas se van recuperando.
  • Es importante realizar caminatas preferiblemente en un lugar bucólico como parques y montañas, ya que los paisajes dispersan la mente y no tiene contaminación sónica.
  • Es conveniente aligerar los pensamientos negativos que nos hacen daño y nos hacen pensar de forma excesiva, ¿de qué manera? cambiando la perspectiva de cómo lo vemos y transformándolos a nuestro favor, siendo importante tenerlos en nuestra mente un tiempo, hasta conseguir darle un significado que no nos haga daño emocional.
  • Se requiere de constancia para lograr conectar con el momento presente, aceptar la vida tal cual es, que no todo es perfecto, asumiendo la realidad.

Pero podemos decir que no es posible no pensar en nada, el pensamiento es una actividad mental, el cerebro no para nunca de pensar, la cuestión es preguntarnos que estamos pensando y que pensamientos tenemos alojados en nuestra mente.

Mientras el cerebro funcione estamos pensando de un modo a otro, procesando información, no tener pensamientos es como un jarrón si flores, un básico jarrón. Lo que si resulta posible y mucho más fácil es dejar de pensar en algo concreto como algún pensamiento intrusivo.

Cuando reaccionamos intencionalmente sobre algo, los pensamientos pueden ser voluntarios, queridos, imaginándonos simplemente cosas que puedan pasar sean malas o buenas, resultando algo pasajero. 

Pero cuando los pensamientos se llenan de emociones pueden llegar a acosarnos e imponerse, lo cual difícilmente pueden ser evitados. No tenemos que aprender a pensar porque desde que nacemos ya estamos dotados para ello. 

No se trata de no pensar nada si no de controlar nuestros pensamientos propios a la realidad presente, de esta manera atraeremos más pensamientos de bienestar que de malestar.

 

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