leer en voz alta

¿Qué es mejor leer en voz alta o mentalmente para retener información?

¿Qué es mejor leer en voz alta o mentalmente para retener información?

Se ha dicho que leer es una de las herramientas más efectiva en cuanto a la mejora del acento, la ampliación del vocabulario y a la práctica del idioma en general, más si se lee en voz alta. 

Incluso, algunas personas piensan que el silencio a veces habla y que decir las cosas en voz alta tiene sus ventajas pero, ¿al leer en voz alta se puede realmente retener información? Sí, cuando leemos nuestro cerebro se estimula al recibir esos datos, los canales se ejercitan almacenando cada cosa, y no solo eso, la capacidad visual aumenta a medida que estás leyendo, es decir, tu memoria conserva esa información de forma eidética o como comúnmente se le llama: “memoria fotográfica” siendo mucho más sencillo a la hora de recordar.

Ahora bien, te has preguntado ¿a qué viene el término de memoria o qué tipos de memoria existen? Está comprobado científicamente que al escucharse a uno mismo las cosas cambian, y es que mayormente son a corto plazo esos recuerdos más que a largo plazo.

La memoria y sus tipos

leer en voz alta

Vale, el concepto general de memoria es: proceso mediante el cual nuestro cerebro codifica la información y almacena con conexiones sináptica entre neuronas, al menos así afirman especialistas en el tema. Por consiguiente, existen dos tipos de memorias y estas se dividen y subdividen a continuación:

Memoria Sensorial

En resumen englobado, este tipo de memoria permite almacenar información luego de que esta haya desaparecido, es decir, el estímulo percibe algún sentido y este aunque desaparezca, queda ahí, un ejemplo de ello, el dolor, no sabes que lo sientes hasta valga la redundancia, lo sientes. 

Los registros sensoriales tienen una capacidad de guardar información durante un tiempo limitado, tal como lo es la memoria de corto plazo.

Hay dos tipos de procesos en la memoria sensorial que hacen referencia a la parte visual, es decir, cuando los estímulos comienzan a percibirse a través de la vista, y el otro a través del oído, a continuación memoria icónica y ecoica

  • Memoria icónica: es todo lo relacionado al registro del demonio visual, este se encarga de llevar un pequeño flujo de información visual al cerebro el cual se procesa, recoge y sostiene en tiempo real.

Memoria ecoica: Si antes la icónica era de dominio visual esta es del domino auditivo, y es que esta memoria es capaz de registrar grandes cantidades de información en un periodo de hasta tres segundos, esta se mantiene activa y ser reproducida nuevamente.

Memoria a corto plazo

Como su nombre lo indica, esta procesa la información pero de forma muy limitada y el periodo puede durar entre 15 a 29 segundos como máximo. Podemos incluir que dicha información se manipula permitiendo la intervención de otros procesos cognitivos superiores y catalogarse como algo más que un cajón llenos de recuerdos.

Al mismo tiempo, dos psicólogos “Alan Baddeley y Graham Hitch” crearon un modelo llamado Baddeley-Hitch en donde explican una hipótesis de cómo funciona la memoria humana, pues la memoria a corto plazo le llamaban “memoria de trabajo”. Además, tuvieron una teoría la cual describían un segundo sistema que trabaja con imágenes similar a la de bucle fonológico con la diferencia de que esta trabaja con información visual en vez de la sonora.

¿Por qué memoria de trabajo y memoria de corto plazo? Los cambios desde que ambos psicólogos hicieron dicha aportación con la hipótesis, han ido sustituyendo de manera progresiva el concepto de memoria a corto plazo por memoria de trabajo o memoria operativa y esto se debe a que según por Alan y Graham, la memoria de trabajo es el conjunto de elementos que interactúan entre ellos, entiéndase información verbal, visual, y sonora.

No obstante, esta memoria puede subdividirse en cuatro partes. Si antes mencionamos bucle fonológico, sigue leyendo, te haré saber qué es realmente, y porque forma parte de uno de los subcomponentes de la memoria.

  • Bucle fonológico

Es quien retiene la información verbal y la procesa de forma acústica, esta se puede mantenerse durante 2 segundos por cada ítem. Un ejemplo seria recordar una palabra más que la otra porque suena diferente.

  • Agenda visoespacial

Funciona de la misma manera que el bucle fonológico pero en vez de retener información sonora, retiene información visual, esta es una de las características que describieron los psicólogos Baddeley y Hitch.

  • Buffer episódico

Algo curioso de este subcomponente es que conecta el bucle fonológico y la agenda visoespacial, como si de representar la memoria a largo plazo se refiere

  • Ejecutivo central

Parte de descripción que se habla en el modelo Baddeley-Hitch, la función que predomina este componente es la regulación de todo el sistema, lo que hace que el bucle fonológico y la agenda visoespacial sean subsistemas esclavos debido a que toda la información pasa a la zona central y esta aunque almacene información también, su capacidad es limitada.

Memoria a largo plazo

Esta memoria permite guardar todo tipo de información dependiendo de cuatro procesos como lo son: codificación, almacenamiento y recuperación, tal cual así, en ese orden. Cabe acotar que esta se clasifica en dos memorias: implícita y explicita o declarativa

Memoria explicita o declarativa:

Existen momentos en lo que sentimos la necesidad de recordar con ansias ciertas cosas y finalmente tenemos ese recuerdo vagando por nuestra mente, y precisamente de eso se trata la memoria explicita, es la que permite acceder a la información de manera intencional cuando queremos recordar sucesos, hechos, frases, historia, etc. 

Aunque esta está compuesta por dos memorias que la distinguen y son memoria semántica y episódica.

  • Memoria semántica: es aquella que ha recolectado absolutamente todo lo que hemos hecho durante toda nuestra vida, tal es el caso de historiadores o científicos, toda una vida acumulando información sobre el mundo exterior o esas personas naturales que simplemente recuerda su vida entera y les es imposible olvidarse nombres, cosas y lo que significan cada una de ellas.
  • Memoria episódica: y obviamente, como su nombre lo indica, es esa que te permite recordar hechos específicos, momentos personales o experiencias como el primer día de trabajo, tu primer amor o quizás algunas experiencia de cuando eras niño.

Memoria Implícita o procedimental:

Esta memoria podría definirse como la costumbre de hacer algo pero no, es aquella que guarda información y la recupera de forma inconsciente, ¿cómo es eso? Pues, es la memoria la cual a través de acción, permite el acceso a las habilidades o destreza de cada quien, por ejemplo, cuando desayunas, almuerza o cena, cuando te toca lavarte los dientes, cuando debes irte a dormir o debes hacer alguna actividad común que es usar el teléfono. 

En consecuencia, la memoria implícita se subdivide en dos memorias como lo son memoria prospectiva y memoria retrospectiva.

  • Memoria prospectiva: se relaciona con esas actividades que tocan ser llevada a cabo en un futuro, pongamos el ejemplo de recordar hacer algo como llevar al niño a la escuela o hacer mercado.
  • Memoria retrospectiva: hace referencia a la experiencia, ¿por qué? Está anclada a las acciones que una vez sucedieron en el pasado, esos acontecimientos tuvieron desenlace.
Ambas memorias van de la mano, ya que para llevar cabo la retrospectiva, es necesaria la prospectiva, el pasado al futuro y el futuro al pasado. 

Hemos dado un largo recorrido, aún nos falta definir cuáles son esos tres componentes que hacen lo posible a la memoria de largo plazo y finalizar con: qué es mejor, ¿leer en voz alta o mentalmente para retener información?

Como habrás notado, la memoria cumple con tres fases, tres roles diferentes antes de organizarse en el orden de: codificación, almacenamiento y recuperación, pues requieren de un proceso de concentración, percepción de todos los sentidos.

  • Codificación: Esta es la fase sin duda, más importante de las tres, requiere de la transformación de los estímulos atribuyéndose a un significado de distintos códigos como lo es verbal, visual o sensorial que se perciben en todo momento.
  • Almacenamiento: Gracias a los distintos estímulos elaborados por la codificación, la información se almacena en el cerebro y es que en función al tipo de memoria que entra al juego, el mensaje  se comienza a guardarse durante mucho más tiempo que en la memoria a corto plazo
  • Recuperación: Bien, este es el desenlace de todo lo anterior, cuando la persona necesita evocar la información almacenada, da lugar a la fase de recuperación, en la cual se recupera la información que había sido grabada en los recuerdos.

Podría decirse que la memoria sigue siendo un enigma a pesar de toda la investigación que se ha hecho al respecto. Los procesos como el aprendizaje, la percepción y la memoria dan por sentado que recuperamos y guardamos la información.

¿De qué forma resulta más fácil guardar información, leyendo en voz alta o mentalmente?

Ahora que ya estamos claros con todos los términos referentes, volvamos a la idea o interrogante principal, ¿es mejor leer en voz alta o mentalmente para retener información?

Pues aquí vamos, digamos que es un 50/50 y es que, muchas de las personas les gusta leer en silencio mientras que la otra mitad les gusta leer en voz alta. Y una de las dudas es: cuál es la diferencia entre una cosa y la otra, ¿puede ser el grado de concentración que implique retener información o es simplemente una manera versátil de ver y leer que ayuda a almacenar la información mucho más rápido o es más eficaz si se cuándo se inicia una conversación contigo mismo?

A veces nos resulta más fácil escuchar lo que dice otro que lo que se está leyendo, aun cuando es la misma información. Pero esto tiene una explicación, pues hay personas que tienen el grado de facilidad de grabarse lo que escucha, es lo que hablamos al principio con el bucle fonológico, mientras que un tercio pasa a la agenda viso-espacial, retiene más información de manera visual que sonora, pero ¿qué es lo que hace retener información cuando lees? 

Cuando se estudia leyendo en voz alta, el oído empieza a formar parte, se despiertan esas capacidades cognitivas con la memoria y es lo que se comentaba con las fases, se codifica, se almacena y por último se recupera. La compresión pasa ser la experiencia más favorable en cuanto almacenamiento de datos. Cabe acotar que cada uno tiene su aspecto, tanto el leer en voz alta como el leer en silencio.

Por otro lado, cuando estamos estudiando hacemos conexiones, de modo que lo que se está leyendo se siente como si estuviésemos haciendo esquemas mentales, me refiero a marcar cierta información para usarla en momentos específicos, leer en voz alta o en silencio es complementario en la mayoría de las ocasiones.

Leer en voz alta

Como se mencionó anteriormente, un tanto de la población practica este método para retener la información mucho más rápido y factible, basándose en leer en voz alta y así tu cerebro recuerde, como si estuvieses manteniendo una conversación contigo mismo

Este procedimiento se caracteriza por incrementar un poco más la concentración de acuerdo a lo que se lee, repitiendo una y otra vez las oraciones y almacenando al mismo tiempo. Cabe destacar que leer en voz alta favorece también la sintaxis, entendiendo todo aquello que estamos leyendo, lo que llamamos compresión lectora.

Leer en silencio

El otro resto de la población prefiere estudiar mentalmente, repitiendo el mismo procedimiento que leer en voz alta pero asimilando los conocimientos para sí mismo. Este tipo de método normalmente se emplea en bibliotecas, donde el silencio a veces habla o en espacios que están en contra del ruido.

Entonces, qué es mejor. ¿Leer en voz alta o mentalmente? En teoría ambas técnicas son viables y las pocas diferencias que hay entre ellas son escasas, pues se relacionan con las rutinas o el tipo metodología que los estudiantes tengan presente, mejor dicho, cada quien elegiría sus propios métodos, pero los dos aportan a nuestra memoria.

Sin embargo, expertos en la materia como lo son Colin McLeod y Noah Farrin aseguran que estudiar en voz alta es considerablemente más efectivo que hacerlo mentalmente, debido a que el recordar nuestra voz tiene dos componentes clave: la diferencia y el autorreferencial, y ambos van de la mano a la hora de guardar información, un ejemplo seria recordar lo que vemos diferente al resto y lo que se relaciona con nosotros.

Lo último en nuestro blog

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba