Conocida por la postura del árbol boca abajo, es una posición que puede resultar difícil hacerla cuando somos adultos, pero para los niños es más fácil. Es una postura que nos ayuda a superar el miedo que podemos sentir de posar todo el peso de nuestro cuerpo sobre nuestras manos, requiere de mucho equilibrio, si no lo tienes te ayuda a trabajarlo y superarlo, alivia la presión sanguínea, relaja, mejora el estrés y reduce la depresión leve, también fortalece los músculos del abdomen, espalda, hombros, brazos y muñecas.
El primer paso para iniciar esta postura es colocarse en posición de perro boca abajo, con las palmas de las manos en el suelo firmes, hasta llegar al paso de espalda recta. Suele durar de 10 a 15 segundos, pero con práctica y perseverancia se puede llegar al minuto.